La guía fundamental sobre el conteo de carbohidratos.

Diabetes

Por: Angélica Veloza ND MSc | Nutricionista 

Para qué esta guía

Esta guía te va a dar las herramientas básicas para que conozcas cómo se realiza el conteo de carbohidratos especialmente para pacientes con diabetes que requieren la dosificación de insulina en su tratamiento.

Contenido

Qué es el conteo de carbohidratos.

Cuando hablamos de conteo de carbohidratos, nos estamos refiriendo a una técnica que pretende imitar lo que haría un páncreas sano. 

¿Qué hace un páncreas sano? Un páncreas sano libera insulina dependiendo de lo que comemos. El día que comemos mucho nuestro nuestro páncreas tendrá que liberar mucha insulina y el día que comemos poco tendrá que liberar poca insulina.

Esto para una persona con diabetes significa que tiene que estar continuamente preguntándose: ¿Si mi páncreas funcionara cuánta insulina estaría liberando para este alimento que voy a consumir?

La terapia basal bolo. La mejor ayuda para el paciente insulinodependiente.

Lo primero que debes tener en cuenta es que para un paciente que tiene diabetes debes aplicar una terapia especial que se llama terapia basal bolo. La terapia basal bolo se caracteriza porque maneja dos tipos de insulina: Insulina basal e insulina de acción rápida.

La insulina basal

La primera insulina se llama basal y es una insulina que trabaja las 24 horas, es decir es de acción lenta. Esta insulina es necesaria para regular la glucosa que libera el hígado. La glucosa que va en la sangre es una mezcla de lo que libera nuestro hígado y lo que comemos. Cómo el hígado funciona fuera de nuestro control, todo el día está liberando pequeñas cantidades de glucosa. Por eso, una persona que tenga diabetes  tipo 1 o diabetes tipo 2 y que ya tenga una falla en su célula beta, va a requerir que le suplanten esa necesidad de insulina con esta insulina basal. 

Es por esto que una vez el páncreas del paciente pierde la capacidad de liberar insulina, está persona debe aplicarse cada 24 horas una insulina que trabaje de forma lenta (insulina basal) porque su hígado sí va a seguir liberando glucosa. Dentro de este grupo de insulinas de acción lenta pueden encontrar insulinas como glargina, levemir y NPH, entre otras. 

Diagrama Insulina basal bolo

Insulina de acción rápida

Cuando una persona con diabetes consume alimentos, debe utilizar una insulina que actúe rápidamente al momento de la ingesta. Para esto se usa la insulina en bolo o de acción rápida, que permite a la persona regular los valores de glicemia de acuerdo con el impacto que se produce cuando consume sus alimentos.

La insulina de acción rápida actúa durante 4 horas en el organismo dado que cada vez que la persona come, el impacto de esa comida sobre los niveles de glucosa dura 4 horas aproximadamente. Si la comida es de digestión muy lenta el proceso puede demorar desde 6 hasta 8 horas, pero generalmente las primeras 4 horas es donde hay un impacto fuerte de los carbohidratos del alimento sobre la glicemia. 

Para este caso, las insulinas de acción rápida más comunes que se manejan mundialmente son novo rapid, apidra y lispro.

Lo más importante cuando se entrena a un paciente en el uso de la insulina de acción rápida es que mantenga la insulina siempre a la mano con la comida. No puede suceder que el paciente tome un tiempo de comida y una hora después recuerde que debía ponerse la insulina. La insulina de acción rápida siempre tiene que ser inyectada al mismo tiempo que se consume el alimento.

La importancia del conteo de carbohidratos en la terapia para el control de la diabetes.

Cuando un paciente cuenta bien carbohidratos, el primer beneficio es que va a poder calcular bien su dosis de insulina. Esto es fundamental para que la glicemia posprandial, es decir la glicemia medida después de las comidas, esté dentro de metas. El control de los valores de glicemia posprandial es supremamente importante porque previenen las excursiones glicémicas.

Que pasa en una excursión glucémica

Una excursión glucémica es una elevación de la glicemia a valores tales que la glucosa interactúa con el endotelio y genera una serie de reacciones que pueden ser peligrosas a largo plazo y desarrollan complicaciones de la diabetes.

Lo que sucede en la excursión glucémica es que el exceso de glucosa interactúa con la proteína del endotelio. Al ocurrir esa interacción, se produce la glicosilación que es, en términos simples, la formación de una capa de “azúcar” que se va a adherir al endotelio y lo empieza a estresa. De allí se desprenden una serie de reacciones que aumentan el estrés oxidativo y se aumenta la inflamación, así como las complicaciones cardiovasculares.

“Hoy en día sabemos que la glicemia posprandial se asocia mucho más con el desarrollo de complicaciones de la diabetes que la glicemia en ayunas.”

Resumiendo, si tenemos un paciente que tiene su glicemia en ayunas normal y su hemoglobina glicosilada normal, pero que tiene picos de hiperglicemia después de las comidas, ese paciente tiene un riesgo alto de desarrollar complicaciones de la diabetes.

Le corresponde entonces al nutricionista dar la guía al paciente para que aprenda a contar los carbohidratos correctamente para que de esta forma pueda calcular correctamente la dosis de insulina.

La técnica del conteo de carbohidratos.

Como lo habrás podido notar, el conteo de carbohidratos es una técnica que hace parte de la terapia médica nutricional y pretende que tanto el profesional tratante cómo el paciente puedan calcular la dosis de insulina de acuerdo a los alimentos que este va a consumir y de acuerdo a su glicemia antes de la ingesta. El conteo de carbohidratos permite que la dosificación de insulina sea flexible y corresponda a la realidad de los alimentos que consume el paciente.

Cómo se hace el conteo de carbohidratos

Cuando empieces el proceso de cálculo de carbohidratos con tu paciente, debes tener en cuenta dos conceptos que son muy importantes. La calidad de los carbohidratos, expresada como índice glicémico y la cantidad de los carbohidratos, expresada como el conteo.

La cantidad de carbohidratos depende del estado nutricional del paciente. La mejor práctica que puedes aplicar en tu consulta o atención es evitar en lo posible sacrificar el estado nutricional con el fin de obtener valores de glucometría en metas.

Aún hoy se aplica la supresión en gran medida de los carbohidratos de la dieta de los pacientes con el fin de obtener valores de glicemia en metas. Esto puede causar desnutrición, o en el caso de los niños una disminución de la tasa de crecimiento. Debes entonces ayudar a tu paciente a calcular la cantidad de carbohidratos que realmente necesita de acuerdo a su estado nutricional. Este cálculo se denomina presupuesto diario.

Cuando nos enfocamos en la calidad de los carbohidratos, la práctica correcta es orientar al paciente a que cumpla con su presupuesto diario con el consumo de vegetales, frutas y alimentos integrales. No es lo mismo que una persona que necesita 200 gramos de carbohidratos al día los obtenga a partir de dulces, postres, hojuelas o cereales del desayuno, a que los obtenga gracias a una dieta balanceada con porciones adecuadas de alimentos sin procesar.

Si quieres profundizar tus conocimientos sobre conteo de carbohidratos, puedes aprender la técnica completa en nuestro curso en línea.

Ayuda a tu paciente a diferenciar los tipos de carbohidratos.

Qué son los carbohidratos

Los carbohidratos no son un solo nutriente. Los carbohidratos son realmente una familia de nutrientes.

Si te fijas en la gráfica puedes ver la diferencia enre un azúcar, un almidón y la fibra. Los monosacáridos son pequeños, libres se absorben fácil mientras que en almidón es una estructura más larga más compleja y requieren un proceso digestivo.

Gráfica complejidad de carbohidratos

Dentro de los carbohidratos tenemos a los más simples de todos que son los azúcares. En este grupo encontramos los monosacáridos y disacáridos.

También encontramos los oligosacáridos que se componen de hasta 9 monosacáridos unidos. Estos carbohidratos son más complejos y nuestro organismo no tiene la capacidad de hidrolizarlos y absorberlos, así que cuando llegan al intestino facilitan el crecimiento de la flora intestinal. Por esta característica, los oligosacáridos que sirven de sustrato para los microorganismos de la flora intestinal se denominan prebióticos.

Otro carbohidrato que debemos considerar es el almidón. El almidón es un carbohidrato que tiene más de 10 monosacáridos unidos. Aunque es un carbohidrato complejo, sus enlaces sí los puede hidrolizar nuestro organismo.

El último carbohidrato es la fibra, que es un polisacárido muy complejo, cuyos enlaces no son digeribles por el organismo. Buena parte de este carbohidrato sale en el bolo fecal pero por el camino en el tracto intestinal si tiene un impacto muy positivo para el paciente con diabetes porque disminuye la velocidad de absorción de los nutrientes, mejorando la respuesta a la insulina.

Orienta al paciente para que balancee correctamente su dieta.

Centrándonos en la atención del paciente, lo primero que le debes enseñar es a diferenciar claramente entre azúcares y almidones, para que pueda incluir en su dieta en mayor proporción los almidones. Sin embargo debes tener en cuenta que no todos los almidones son iguales. Hay almidones que provienen de alimentos procesados y que ya están parcialmente hidrolizados, es de cir que su velocidad de absorción va a ser mucho mayor que la de los almidones de los alimentos sin procesar. 

Por ejemplo, es preferible que el paciente consuma una mazorca asada con adición de mantequilla a que consuma hojuelas de maíz aunque tengan la misma cantidad de carbohidratos.  Esto se debe a que las hojuelas de maíz son el resultado de tostar y deshidratar los granos de maíz, haciendo con esto que se rompan los enlaces del almidón y que una vez consumidas, se comporten igual que los azúcares simples. El mismo fenómeno ocurre con el plan blanco, que resulta de trillar, moler y deshidratar los granos de trigo para convertirlos en harina, sumado al proceso de horneo para obtener el pan.

Como terapeuta, tu principal objetivo debe ser entonces que el paciente aprenda a seleccionar preferiblemente los almidones en su “empaque original” por encima de los almidones procesados. 

El rol de la proteína y la grasa en la dieta del paciente diabético.

Nosotros en la dieta no solamente comemos carbohidratos, también comemos proteína y grasa. 

La proteína y la grasa tienen un efecto similar al de la fibra. También hacen más lento el  vaciamiento gástrico. Es decir que si tu paciente tiene un plato donde mezcla todos estos nutrientes le va a ir mucho mejor que cuando tiene un plato donde mayormente encuentra carbohidratos. 

En la imagen ves el conocido plato de la alimentación saludable. Aquí puedes ver que la mitad del plato está compuesto de vegetales, lo que aporta suficiente fibra.  Una cuarta parte está compuesta de proteína y una cuarta parte la conforman los carbohidratos.  Si tu paciente mezcla carbohidratos, pero los acompaña correctamente de los otros tipos de alimentos, la velocidad de absorción y digestión de los carbohidratos va a ser menor a que cuando tiene un plato lleno de pasta. 

Harvard University El Plato para Comer Saludable

Tomado de Harvard T.H. Chan School of Public Health. Ver página…

Por esto es necesario que el paciente aprenda que no debe dejar de comer carbohidratos, sino que tiene que aprender a mezclar los tipos de alimentos para que el carbohidrato llegue despacio a la sangre y le dé tiempo a la insulina de trabajar adecuadamente.

Orienta a tu paciente para que controle mejor la glicemia posprandial.

Cómo ya lo vimos, hay varios factores que afectan la glicemia posprandial. Vamos a ver algunas recomendaciones que puedes dar al paciente para que la controle mejor con un manejo correcto de la dieta. 

Lo primero y lo que naturalmente se recomienda a los pacientes es el control de la ingesta de carbohidratos. Lógicamente si el paciente consume un plato con arroz, papa, yuca o pasta, la cantidad de carbohidratos va a ser tan grande que así se ponga insulina, probablemente puede hacer una hiperglicemia. 

En segundo lugar, debes orientar al paciente a que tenga en cuenta la presentación del azúcar. El azúcar que encontramos en las frutas o en los lácteos no viene sola. Es un azúcar que viene además mezclado con proteína, grasa, fibra, vitaminas y por esto su velocidad de absorción va a ser distinta frente a un azúcar presentado solo, como en las bebidas gaseosas.  

También debes enseñar a tu paciente a que considere el grado de cocción de los alimentos. Entre más cocido o procesado esté el alimento, más se van a romper los enlaces de ese carbohidrato y más rápido va a elevar la glicemia. 

Otro punto importante es el grado de maduración del alimento. Entre más maduro está un alimento, más hidrolizado tiene los carbohidratos y más fácil se absorbe. Esto no quiere decir que tenga más carbohidratos. Por ejemplo un plátano maduro y un plátano verde tienen los mismos carbohidratos pero la presentación del carbohidrato es distinta y por lo tanto la velocidad de absorción también va a ser distinta.

Cuáles alimentos debes recomendar al paciente diabético.

Las frutas

Todas las frutas. No hay frutas prohibidas, lo importante es manejar el tamaño de la porción. El tamaño de la porción varía según la presentación del alimento. Si son frutas picadas, lo recomendable es lo que quepa en una taza de 8 onzas. 

Tasas medidoras de alimentos

 

Las tazas medidoras de alimentos son una forma estándar de educar al paciente sobre el tamaño de la porción.

 

Si hablamos de frutas enteras, lo recomendado es una porción del tamaño del puño. Una naranja, una pera, una manzana, esa es una porción. Las frutas y verduras que son de color morado, rojo, o anaranjado tienen muchos antioxidantes que van a prevenir la oxidación y la glicosilación, asi que desde el punto de vista nutricional, suspender estas frutas no tiene sentido para el paciente diabético. 

Las verduras

Todas las verduras son bienvenidas, no hay verduras prohibidas. Las leguminosas como los fríjoles, garbanzos y lentejas aportan una mezcla de proteína vegetal, fibra, almidón e incluso oligosacáridos beneficiosa para el paciente. En este tipo de alimentos la cantidad de carbohidratos que se encuentran en una tasa de 8 onzas es aproximadamente entre 25 y 30 gramos. Estos carbohidratos son de absorción lenta, que mezclados con proteína, ensalada e inclusive arroz (sin pasarse del presupuesto), pueden ser una buena alternativa para darle variedad a la dieta del paciente. 

Alimentos integrales

Debes tener precaución con la recomendación de productos integrales. Lo más importante es enseñar a tu paciente a identificar alimentos que verdaderamente tienen esta característica. 

Un alimento se considera realmente integral si aporta al menos 5 gramos de fibra por porción. Para verificar esto es necesario revisar las etiquetas porque es difícil que un alimento cumpla con esta condición.  

Lácteos

En general no se restringen para un paciente con diabetes. No se ha encontrado una asociación negativa entre el consumo de lácteos y la aparición de diabetes. Un vaso de leche tiene 10 gramos de lactosa. Si el paciente consume un lácteo que tenga 10 gramos de azúcar, puede tener la tranquilidad de que esos 10 gramos corresponden a la lactosa que naturalmente trae el alimento. Esto es diferente para los lácteos que tienen azúcar añadida. Algunos yogures, kumis y otras bebidas lácteas pueden tener 20 o 25 gramos de carbohidrato, lo que indicaría adición de azucar. En estecaso es recomendable evitarlos o escoger aquellos que tengan entre 10 0 máximo 15 gramos de carbohidrato. 

¿Es recomendable la leche descremada?

Para un paciente con diabetes no es recomendable. Al retirarle la grasa a la leche, se aumenta el vaciamiento gástrico al ingerir ese alimento. Tu paciente debe recordar que quitar la grasa es como quitar el freno, porque la grasa hace que se dirigiera más despacio el alimento.  A menos que sea estrictamente necesario, no se debe formular leche descremada. En lo posible debes manejar al paciente con leche entera o semidescremada.

El caso de la leche deslactosada. 

La leche deslactosada no debe recomendarse a un paciente diabético a menos que presente intolerancia a la lactosa diagnosticada. Si la leche deslactosada ha sido obtenida por la hidrólisis de la lactosa, en realidad lo que el paciente va a ingerir es leche con dos azúcares simples resultado de la separación de la lactosa: glucosa y galactosa.

Grasas

Las grasas retardan el vaciamiento gástrico y hacen que se absorba más despacio el carbohidrato de la dieta. No hay que tenerle miedo a las grasas. Hay estudios con patrones de alimentación como el patrón de dieta mediterránea, donde hasta el 45% de las calorías viene en forma de grasa y esto tiene efectos positivos en la salud y  el metabolismo.

Debes recomendar al paciente que escoja grasas de buena calidad. Más allá de la cantidad, es más importante la calidad. Las grasas monoinsaturadas omega 9, como la grasa que está en el aceite de oliva, se asocian con mejoría de la sensibilidad a la insulina. Es recomendable que tu paciente incluya este tipo de aceite en una buena parte de sus preparaciones. La grasa poliinsaturada como la que se encuentra en el aguacate, los frutos secos, nueces y almendras también es un tipo de grasa que tiene un efecto protector o, en otras palabras, ayuda a mejorar la sensibilidad a la insulina. Puedes por ejemplo recomendar a tu paciente que se coma con tranquilidad una porción de vegetales con vinagreta y aceite de  oliva más una porción de carbohidratos sin temor a que le afecte su glicemia. 

El estudio PURE

Hay un estudio que te recomiendo leer que soporta la afirmación de que el consumo de grasas es beneficioso. Me refiero al Estudio PURE. -Dale clic aquí para aprender más sobre el consumo de grasa y el estudio PURE- Este estudio analizó a 130 mil pacientes de 10 países tanto de ingresos altos, medios y bajos. Esta muestra heterogénea hizo seguimiento durante 10 años a la dieta de los participantes versus el riesgo cardiovascular y la mortalidad. 

El estudio mostró que entre más energía viene de la grasa, incluso hasta un 45% del valor calórico total, se asocia con disminución del riesgo cardiovascular y disminución de la mortalidad. La grasa saturada consumida en pequeñas cantidades se comporta más de forma neutra con respecto a la mortalidad y a la enfermedad cardiovascular. El consumo de grasas monoinsaturadas y poliinsaturadas tienen un efecto protector evidente. Cuando había exceso de carbohidratos en la dieta -más del 60% de las calorías en forma de carbohidratos- se vió una elevación en el riesgo de enfermedad cardiovascular y en el riesgo de mortalidad.

Con esto podemos concluir que resulta más beneficioso para tu paciente negociar los carbohidratos y escoger mejor las grasas se incluyen en la dieta.

Cómo calcular el índice glucémico de los alimentos.

La calidad del carbohidrato se denomina índice glucémico. Este muestra la capacidad que tiene un alimento de elevar la glicemia. 

El índice glucémico se considera alto cuando se acerca a cien y se considera bajo cuando se acerca a cero. Existen varias tablas que se pueden encontrar en la literatura, para verificar la clasificación de diferentes alimentos.

En general podemos decir que  los alimentos de índice glicémico alto van a ser los productos elaborados con harina de trigo blanca o refinada, el pan blanco y sus derivados, todos los cereales del desayuno, los dulces, el puré de papa, el arroz blanco, los jugos naturales y artificiales.

Entre los alimentos de índice glucémico medio  -que generalmente tienen un aporte más alto de fibra o un aporte más alto de grasa-  podemos incluir entre otros la remolacha sin cocer, la miel y el arroz integral.

Finalmente, los alimentos de índice glucémico bajo incluyen todos todos los vegetales de hoja verde, las leguminosas cómo frijoles, garbanzos, lentejas, también las carnes porque básicamente son proteínas. 

Cómo enseñarle a tu paciente a contar carbohidratos

Te he dado varias recomendaciones para que tu paciente pueda seleccionar mejor sus alimentos y tener cierto grado de control sobre su condición, pero en definitiva lo más importante es que él o ella aprendan a contar carbohidratos. 

Hay dos métodos que tu paciente puede usar para contar carbohidratos. Por observación o con el análisis de las etiquetas nutricionales. Un paciente bien educado debe manejar las dos porque no siempre va a tener alimentos procesados o no procesados disponibles.

Conteo por observación

La forma más práctica es mostrarle al paciente con los módulos de alimentos los tamaños de porción y los carbohidratos aproximados que el alimento contiene. Para esto también debes acompañar el entrenamiento con tablas de composición de alimentos. El objetivo es que el paciente se familiarice completamente con los tamaños de porción y los carbohidratos. Este proceso es fundamental antes de enseñarle a tu paciente los factores del conteo de carbohidratos que te explicaré más adelante. 

Conteo por análisis de las etiquetas.

Este análisis tiene en cuenta cinco puntos:

Comparar peso neto y tamaño de porción. 

Tomemos como ejemplo un paquete de maní. Este empaque dice que tiene peso neto de 425 pero cuando el paciente revisa la información nutricional se encuentra con que el tamaño de la porción es 25 gramos. El paciente debe ser consciente de que los carbohidratos indicados en la etiqueta corresponden a los de una porción y no a los totales del paquete. En muchos casos los pacientes se comen el paquete entero lo que resulta en la ingesta de muchas porciones y consecuentemente aumentan la ingesta de carbohidratos por encima de su presupuesto.  

Revisar gramos de carbohidratos, no el valor calórico total. 

Para el paciente debe ser prioritario verificar los gramos de carbohidratos de la porción por encima del aporte calórico.

Verificar el contenido total de carbohidratos. 

Esto incluye todas sus fuentes. Por ejemplo, si una etiqueta dice que el total carbohidratos es de 20 gramos más abajo dice que tiene azúcar 5 gramos,  lactosa 4 gramos, esos valores ya están contabilizados en el total de carbohidratos.

Restar el valor de la fibra del total de carbohidratos si es mayor o igual a 5. 

 Recordemos que la fibra no se absorbe. Como no se absorbe entonces el paciente no la debe contar. Por ejemplo, si el total de carbohidratos es de 20 gramos y más abajo los gramos de fibra son 5 o 6, el paciente debe restar ese valor del total de carbohidratos del producto.

Calcular el valor de aporte de los polioles. 

Los polioles como el sorbitol, xilitol, manitol o alcohol de azúcar, son carbohidratos modificados que tienen un aporte nutricional menor. El paciente puede, para efectos prácticos, redondear el cálculo a 0.5 gramos de carbohidrato por gramo de alguno de estos azúcares modificados. 

Por ejemplo, si el producto tiene 10 gramos de carbohidratos de los cuales 10 gramos son alcohol de azúcar, solo debería contar por 5. 

El cálculo del aporte de este tipo de azúcares es muy importante porque la tendencia del paciente con diabetes es a buscar productos “libres de azúcar” o “aptos para diabéticos” que incluyen ingredientes de este tipo en su composición.

El Ratio y la Sensibilidad. Los factores del conteo para personalizar la dosis de insulina

Si has entrenado correctamente a tu paciente, ya podría contar carbohidratos y sería capaz de determinar cómo responde su organismo cuando se aplica insulina. Esto está determinado por los factores de conteo que son el Ratio y la Sensibilidad. 

El Ratio

El ratio permite calcular cuántos gramos de carbohidrato cubre una unidad de insulina. Es decir, cada vez que el paciente va a comer, cuánta insulina debe ponerse para esa comida.

La relación insulina-carbohidrato o ratio se calcula para cada persona. Es necesario que trabajes en conjunto con tu paciente para determinar el valor. El paciente debe registrar durante un período de tiempo sus glucometrías antes de comer, cuántos carbohidratos consumió y cuánta insulina se aplicó. También debe registrar sus glucometrías dos horas después de comer. Con esa información puedes calcular el ratio.

La Sensibilidad.

La sensibilidad permite al paciente saber cuanto baja la glicemia por unidad de insulina. La sensibilidad también se conoce como el factor de corrección. 

Una de las reglas más aplicadas es la regla de 1700. Consiste en dividir 1700 entre la dosis total de insulina que el paciente se aplica en un día.  

Cuando el paciente ya conoce su ratio y sensibilidad, la dosis de insulina nunca vuelve a ser fija.  

A manera de ejemplo, tomemos el caso de un paciente cuyo ratio es 10, es decir que se tiene que poner una unidad de insulina por cada 10 gramos de carbohidratos. Su sensibilidad es 30, es decir que se tiene que aplicar una unidad de insulina adicional para bajar 30 puntos la glicemia. 

Este paciente va a comer 50 gramos de carbohidratos, tiene la glucometría en 170 y su meta es 140. 

La operación que el paciente debe hacer es restar del valor actual de glucometría (170) el valor de la meta (140). Está 30 puntos por encima.

Cómo su sensibilidad es de 30, sabe que una unidad de insulina le baja 30 puntos la glicemia. Para bajar esos 30 puntos se necesita una unidad.

Adicionalmente, el paciente va a comer 50 gramos de carbohidratos. Cómo su ratio es 10, es decir que una unidad de insulina le permite cubrir 10 gramos de carbohidratos, el paciente debe aplicarse 5 unidades.

El paciente debe sumar las 5 unidades de insulina de su ratio más la unidad de insulina de corrección y aplicarse en total 6 unidades. 

Cuando el paciente ya ha aprendido a calcular correctamente su ratio y sensibilidad, y define con su profesional tratante el presupuesto de carbohidratos, su dieta se vuelve más flexible y variada.

Conclusión

El conteo de carbohidratos puede parecer complejo, pero si se aplican los pasos del entrenamiento cómo se describen aquí, el paciente se va a volver autónomo, va a tener más control sobre su glicemia y sobre todo va a tener más alternativas de alimentación, si se compara con la aplicación de dosis fijas de insulina que se indican en un manejo tradicional del paciente diabetico. 

Lo más importante es que tu paciente vea al conteo de carbohidratos como una alternativa para que la diabetes se adapte a su vida y no su vida se adapte a la diabetes. También les va a permitir mejorar el autocuidado e incorporar a sus hábitos y rutinas diarias el manejo de la diabetes.

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